Cómo elegir mi tabla de Snowboard

April 17, 2019

Una de las claves para poder disfrutar tu día de deporte blanco es tu equipamiento. En esta oportunidad vamos a ayudarte a elegir tu tabla, tu elemento más importante, tu compañera, la que te va a llevar a recorrer lugares increíbles y a darte la inigualable sensación de deslizarte sobre la nieve.

 

1. Sé consciente de tu nivel de snowboard
Lo primero de todo es tener en cuenta tu nivel de snowboard. Rascarse el bolsillo antes de haber pisado siquiera la nieve por primera vez, es de las cosas más absurdas que puedes hacer. Lo mejor en los inicios es optar por el alquiler, y una vez te haya picado el gusanito de la nieve, buscar una tabla polivalente que te permita progresar rápido.

 

Si tu nivel es el intermedio, debes de empezar a pensar en tener una tabla que se adapte a tus gustos en la montaña. Puede que todavía te quede un largo camino por recorrer en el snowboard, pero acertar con una tabla que se adapte como anillo al dedo a la modalidad que más practiques hará que te sientas cómodo logrando así una mayor evolución. Es aquí cuando tenes que decantarte por un tipo de tabla.

 

All Mountain, Freestyle o Freeride, ¿qué es lo que más te gusta?

 

Cuando ya estás hecho un experto, pocos son los consejos que se pueden dar. Las sensaciones sobre una tabla son muy personales y cuando uno llega a un nivel de conocimientos, adquiere una capacidad crítica que le permite saber qué es lo que necesita. Es en este momento donde los detalles técnicos como el flex o el shape adquieren más importancia, una leve diferencia entre dos tablas puede ser un mundo para alguien que sabe exprimirlas.

 

2. El tamaño importa… y el peso también
Nuestra altura y peso son una parte fundamental de los factores a tener en cuenta a la hora de elegir una tabla. La gran mayoría de fabricantes tienen su propia tabla de medidas donde puedes consultar cuál sería la mejor para vos, pero tememos que esto tampoco es que ayude en exceso. Existen fórmulas matemáticas que te ayudan a calcular la talla “idónea” para vos, pero hemos puesto las comillas por algo.

 

La más arraigada consta en quitarle un 15% a tu altura si la resta de esta con tu peso da positivo y un 12% si da negativo. Es decir, a alguien que mida 170 cm y pese 65 kg (170-65=5) tendríamos que restarle su 15% (25) dando como resultado 145 cm, mientras que a alguien que mida 170 cm y pese 75 kg (170-75=-5) lograría un resultado base de 150 cm al restarle el 12% (20).

 

Una vez tengas tu resultado, debes tener en cuenta tus gustos en la montaña. Si preferís el freestyle al freeride podés mirar tallas algo más pequeñas a tu resultado base, mientras que si lo que te gusta es pisar el fresco polvo blanco, lo mejor es que mires tamaños más grandes de tu talla “idónea”.

 

3. La curvatura, esa difícil decisión
Quizás alguna vez te hayas preguntado qué es eso de “Camber”, “Rocker”, “Flat”… bien, se trata del tipo de curvatura que tiene una tabla y la elección de uno u otro depende del tipo de snowboard que practiques y del nivel que uno tenga.

 

El camber tradicional ofrece una mayor velocidad y estabilidad mientras que las tablas con curvatura rocker, también llamada camber invertido o banana, son mucho más juguetonas en el park y maniobrables en el powder. Además de estos dos tipos, podemos encontrar tablas con “camber zero” o “flat”, que como su propio nombre indica no tiene ningún tipo de curvatura, y otras muchas con perfiles híbridos pensadas para modalidades específicas.


4. ¿Pies grandes? ¡Cuidado!
Otra cosa a tener en cuenta es que si tu número de pie pasa del 44, deberías preocuparte porque el ancho de tu tabla cubra suficientemente lo que ocupen tus botas de snow sobre ella. En el caso de que así sea, deberás optar por tablas con formato “wide” (W). Te aseguro que no querrás que tus punteras y talones sobresalgan demasiado de los cantos cuando estés carveando.


5. Probala antes de comprar
Resulta fácil decirlo, pero a veces no tanto hacerlo. Cuando uno no tiene mucha experiencia en el snowboard puede sentirse abrumado con tanta variedad de tablas, pero te aseguramos que cuando tenés la oportunidad de probarla todas estas dudas pueden disiparse de golpe.

 

Hay que intentar elegir una tabla que se adapte a vos, nunca adaptarte vos a ella.

 

Muchas marcas organizan tests de material en diferentes estaciones, las mismas tiendas especializadas suelen tener tablas de alquiler con las que probar antes de comprarte una nueva, y si no siempre puedes pedirle a tus amigos que te dejen probar sus tablas si crees que eso te sacaría de dudas. De esta manera pasarás de la teoría a la práctica y podrás saber qué tipo de camber preferís, con qué tamaño te sentís más cómodo… etc.

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