Conocé los medios. Hoy la Telecabina

January 15, 2019

Hay muchos tipos de medios de elevación que nos llevan a los puntos más altos de un centro
de esquí. Gracias a ellos, podemos disfrutar de esas bajadas que tanto nos apasionan una y
otra vez. En esta serie informativa, te vamos a contar un poco más de cada uno, para que al
momento de embarcarlo, tengas toda la data. Hoy toca la Telecabina.

 

 Es un remonte análogo a una telesilla convencional, pero donde lo que cuelga del cable no son
simples sillas a la intemperie sino cabinas cerradas o abiertas. Se trata de un remonte de
movimiento continuo.


El dispositivo que permite a una cabina acoplarse y desacoplarse del cable portante-motriz es
la pinza desembragable, aparato que es accionado mecánicamente y consiste de un cuerpo
con ruedas, que permite el desplazamiento de la pinza sobre rieles en las estaciones, una
mandíbula fija y otra móvil, vinculada a una palanca también dotada de ruedas, y que ejerce
una presión constante contra la mandíbula fija por medio de resortes, barras de torsión o
arandelas comprimibles. Además cuenta con una superficie de frote, la cual en las estaciones
entra en contacto con una batería de neumáticos que giran a distintas velocidades, y que le
permiten a la pinza (y por tanto a la cabina en su totalidad) desplazarse cuando no está siendo
movida por el cable.

 

 Cada estación tiene una polea de gran tamaño (alrededor de los 4 metros) que se encarga de
dar la forma de bucle al cable portante-motriz. Asimismo, una estación debe ser la motriz, es
decir, la encargada de hacer que el bucle de cable gire, y la otra debe ser de tensión, y debe
encargarse de que el cable tenga la tensión adecuada para una buena tracción. También puede
darse que la estación motriz tenga a su cargo la tensión, siendo la segunda estación de retorno
simple.

 

 La polea motriz está acoplada sobre un reductor que luego va acoplado a un motor eléctrico
que acciona el sistema. Además hay acoplamientos para equipos de funcionamiento de
emergencia, como motores hidráulicos o diésel. La polea de tensión está montada sobre un
carro, el cual se desplaza sobre unos rieles. La tensión se efectúa por medio de contrapesos de
concreto o de brazos hidráulicos de gran tamaño, que tiran del carro que porta la polea,
logrando una tensión adecuada, y encargándose de mantenerla constante, independiente de
la carga que lleve el remonte.

 

 Existen tres áreas definidas en una estación de telecabina: la rampa de aceleración, la rampa
de ralentización y el contorno o área de embarque. En las rampas de aceleración y de ralentización es donde el embragaje ocurre, y es donde las cabinas son aceleradas o deceleradas por medio de las baterías de neumáticos, los cuales poseen velocidades
progresivamente más rápidas o más lentas. Estas baterías de neumáticos son movidas por un
motor eléctrico independiente o por una toma de movimiento, que utiliza la misma energía

cinética del cable portante motriz para funcinonar. Las distintas velocidades en los neumáticos
se logran a través de juegos de engranajes, correas y poleas.

 

En el contorno, el mecanismo de desplazamiento de las pinzas/cabinas es el mismo
(neumáticos), pero la velocidad es reducida (alrededor de los 30 cm por segundo). Es en esta
zona que las cabinas se abren y se pueden embarcar y desembarcar. Esta zona es accionada
por un motor eléctrico que funciona con sensores de espaciamiento. Si hay alguna
irregularidad en el espaciamiento de las cabinas, éste mecanismo se encarga de corregir ese
defecto acelerando o deteniendo temporalmente las cabinas, para que la distancia entre
vehículos sea regular. Una vez la cabina ha pasado por el contorno, las cabinas se cierran y
comienza la aceleración del vehículo hasta que éste ha alcanzado la velocidad del cable (que
puede ser de 4 a 6 metros por segundo dependiendo del remonte). En ese momento la
palanca de la pinza es accionada por una rampa o cama de embragaje, y la pinza es cerrada
sobre el cable. Todo esto ocurre en una fracción de segundo.

 

Una vez en línea, el cable es mantenido en altura por las torres o pilonas de sustentación, las
cuales pueden ser de dos tipos:
- de soporte, que sustentan el cable
- de compresión, que empujan el cable hacia abajo para adaptarse al perfil del terreno que se está sobrevolando.


Existen además pilonas de soporte-compresión, que cumplen las dos funciones.
Las torres constan básicamente de una pilona o pilar, de un travesaño y de dos balancines, uno para cada sentido de circulación, que son trenes de poleas que se encargan de sustentar o
comprimir el cable. Estos trenes son articulados de a pares, para que se adapten lo mejor
posible a la forma del cable, y para que al paso de una pinza sobre o bajo las poleas, el impacto
se absorba para minimizar las sacudidas y el riesgo de descarrilamiento.

 

 En cuanto a la capacidad de una telecabina puede variar mucho, entre 4 y 16 personas por
cabina. Además, sus ocupantes, pueden ir de pie o sentados, y con los esquís o tablas de
snowboard dentro o fuera de la cabina. En general las cabinas pequeñas (4, 6 u 8 plazas)
tienen unos porta-esquís en la parte exterior de sus puertas y los esquiadores depositan sus
esquís antes de entrar en la cabina dentro de la cual suele haber dos filas de asientos
perpendiculares al sentido de avance. Por el contrario, las cabinas más grandes suelen ser más altas, por lo que los usuarios van de pie con los esquís dentro de la propia cabina.

 

Especialmente en recorridos largos, las telecabinas suelen ser más apreciadas por los
esquiadores que el resto de remontes ya les permite ir cerrados y por tanto, protegidos de las
inclemencias del tiempo.

 

 Ahora ya sabés todo a cerca de las Telecabinas. En el siguiente informativo te vamos a contar
datos de otro remonte. La próxima temporada vas a ser un erudito en medios de elevación.

 

Seguí la info acá, en winterchannel.com.ar

Please reload

Otras noticias
Please reload

© 2020 Winter Channel. Todos los derechos reservados.